Tras irresponsable derroche, Enrique Galindo va por crédito de 200 MDP

30.05.2026 12:49

En lugar de poner un alto al terrible e irresponsable derroche de dinero público, Enrique Galindo, alcalde de San Luis Potosí, consiguió que un cabildo sometido le aprobara un crédito por 200 millones de pesos.

Con este acto queda en evidencia que los recursos públicos han sido malgastados en publicidad para exaltar la imagen del alcalde, en el pago de artistas, viajes al extranjero, sobreprecios, presuntos desvíos millonarios a empresas fantasma, premios de corte ególatra y laudos laborales. Un derroche y abuso que pudo evitarse.

Hoy, Enrique Galindo parece seguir la misma ruta y el mismo guion de Victoria Labastida. En apenas dos años, su administración ha destinado más de 160 millones de pesos a la presentación de artistas y escenografías; 48 millones en presuntos sobreprecios pagados a la empresa Grupo Saserro por el reparto de agua en pipas; 14 millones para la colocación de pantallas durante el Mundial; y 7 millones de pesos de la recaudación anual de parquímetros que no se reportan.

A ello se suman 27 millones de pesos pagados con sobreprecio por el arrendamiento de 42 autos y camionetas a la cuestionada empresa Casanova Vallejo; pagos millonarios a empresas fantasma, documentados con evidencias; una abultada nómina de empleados por honorarios; egresos exorbitantes en publicidad a medios desconocidos; y fuertes cantidades destinadas al pago de laudos laborales por despidos injustificados de trabajadores municipales.

Se podría continuar con una larga lista de recursos públicos mal utilizados. Dinero que, de haberse aplicado con honestidad y responsabilidad, habría evitado recurrir a un endeudamiento de 200 millones de pesos. Una deuda que, además, implicará el pago de intereses y terminará afectando nuevamente al erario.

Enrique Galindo Ceballos, en su obsesión por buscar una candidatura rumbo a 2027, está hipotecando a la ciudad de San Luis Potosí. Daña los recursos públicos y antepone su proyecto personal por encima del interés ciudadano. Incluso, tanto él como su grupo cercano parecen actuar con desesperación, más preocupados por su supervivencia política que por el bienestar de la capital.