Otra vez Claudia Scheinbaum presume empleo informal como un logro

Es en verdad increíble que la primera mandataria de la nación Claudia Scheinbaum pueda presumir el empleo informal como un logro de su administración.
El empleo informal en México es del 54.8 % donde mucha gente que fue despedida de un empleo formal tuvo que buscar una oportunidad, incluso en este segmento existen muchas personas que se dedican a la venta de productos ilegales como la piratería hasta productos robados. ¿Puede el gobierno presumir esto como un logro? Al contrario, son consecuencias de la situación económica real e impunidad que vive nuestro país.
El empleo informal en México es un fenómeno masivo que afecta a más de la mitad de la población ocupada y se define como trabajos no registrados, sin protección social ni prestaciones, incluyendo vendedores ambulantes, autoempleo no declarado y obreros no registrados.
Algo que Sheinbaum oculta pero que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se tuvo una pérdida de un millón 58,179 empleos, en noviembre y muchas pasaron a la población inactiva, lo que permitió que la tasa de desempleo se ubicara en 2.7%, un aumento marginal respecto de octubre. Volvemos a cuestionar: ¿Puede el gobierno presumir el empleo informal como un logró?
Así que de forma clara lo explicamos, la informalidad laboral en México no es un problema menor ni una decisión voluntaria de millones de trabajadores; es la consecuencia directa de un modelo económico que ha normalizado el empleo precario. Cuando la mayoría de las personas trabaja sin contrato, sin seguridad social y sin derechos básicos, el país paga un costo alto: menos crecimiento, menos recursos públicos y más desigualdad.
La informalidad debilita al Estado, deja desprotegidos a los trabajadores y frena el desarrollo a largo plazo. Mientras tener un empleo formal no signifique mejores ingresos, estabilidad real y servicios que valgan la pena, la informalidad seguirá siendo la única salida para muchos, y el problema continuará tratándose como una excepción cuando en realidad es la regla.