La perversión de los plurinominales

18.03.2026 13:52

El sistema de legisladores plurinominales en México fue creado con una idea clara: garantizar que distintas fuerzas políticas tuvieran representación en el Congreso. Sin embargo, con el paso de los años, esta figura también se ha convertido en una puerta trasera que permite a algunos políticos permanecer durante décadas en cargos públicos sin enfrentar el voto directo de los ciudadanos.


Los legisladores plurinominales llegan al Congreso a través de listas que elaboran los partidos. Dependiendo del porcentaje de votos que obtenga el partido, ciertos nombres entran automáticamente al Congreso. En la práctica, esto significa que algunos políticos pueden ocupar una curul sin hacer campaña ni rendir cuentas directamente a un distrito electoral.


A nivel nacional existen ejemplos claros de esta práctica. Uno de los casos más emblemáticos es el de Alberto Anaya, fundador del Partido del Trabajo, quien ha ocupado diversos cargos como diputado y senador desde finales de los años ochenta, acumulando más de 25 años en el Congreso, muchos de ellos por la vía plurinominal.


Algo similar ocurre con Ricardo Monreal Ávila, quien ha transitado por distintos partidos y cargos legislativos durante cerca de dos décadas en el Congreso, varios de esos periodos mediante representación proporcional. También destaca Manuel Velasco Coello, exgobernador de Chiapas, con alrededor de 13 a 15 años en cargos legislativos, Dolores Padierna, quien ha ocupado puestos legislativos durante aproximadamente una década en diferentes legislaturas y Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, dirigente del PRI, desde 2003 hasta la actualidad, suma aproximadamente 15 años en el Congreso, alternando curules.
 

Pero este fenómeno no ocurre únicamente a nivel federal. En San Luis Potosí, uno de los casos más señalados fue el de Óscar Carlos Vera Fábregat, fundador del partido local Conciencia Popular. A lo largo de su carrera fue diputado local plurinominal en varias legislaturas, acumulando alrededor de 15 años dentro del Congreso del estado.
Su caso ha sido especialmente polémico porque durante años la curul plurinominal de su partido se mantuvo dentro del mismo círculo familiar, alternándose incluso con su hijo en distintas legislaturas. Para muchos ciudadanos, esto refleja cómo algunos partidos pequeños terminan funcionando más como franquicias familiares que como verdaderas opciones políticas para la sociedad.


Es bien sabido que las listas plurinominales se han convertido en un mecanismo para garantizar cargos a dirigentes partidistas, operadores políticos o figuras cercanas al poder, sin que necesariamente exista un respaldo ciudadano directo.


Mientras tanto, el discurso oficial suele defender que la representación proporcional es necesaria para mantener el equilibrio democrático. Sin embargo, para una parte creciente de la ciudadanía, el problema ya no es la existencia del sistema, sino su uso recurrente para reciclar a los mismos nombres durante años o incluso décadas dentro del poder legislativo.