Fernando Chávez en busca de impunidad por medio de la adulación

30.08.2025 12:22

La figura de Fernando Chávez Méndez, actual secretario general del Ayuntamiento de San Luis Potosí, está marcada por una trayectoria política cargada de polémicas y graves cuestionamientos.
Chávez Méndez inició su carrera como operador político priista en diversas campañas y ocupó diferentes cargos, entre ellos una diputación local en la que participó en lo que se considera la peor y más corrupta legislatura en la historia reciente del congreso potosino, y dos veces secretario de municipio de la capital. Sin embargo, su paso por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado lo dejó vinculado al mega fraude de la Red Metro, un proyecto inconcluso que representó una pérdida superior a los 380 millones de pesos.


A su historial se suma un episodio escandaloso, luego de un percance vial en el que participó, sobre el bulevar Río Santiago, conduciendo una camioneta oficial, se descubrió que esta unidad circulaba con placas dadas de baja desde tres meses antes. Esto derivó en una investigación que reveló un sinfín de actos ilegales que buscaron desparecer 27 unidades oficiales del ayuntamiento y que “extrañamente acababa de comprar” tras el termino del plazo de arrendamiento. 


Actualmente, por segunda vez como secretario del Ayuntamiento bajo la administración de Enrique Galindo, Chávez Méndez no ha logrado desprenderse de la percepción de político soberbio y distante. Incluso, según fuentes al interior del mismo ayuntamiento, señalan que sabido que no lleva una buena relación con la señora Estela Arriaga, esposa del alcalde y presidenta del DIF, tanto así que en los eventos en los que coinciden siempre se colocan lejos el uno del otro para no verse y mucho menos saludarse.


Recientemente, su papel como representante del municipio en la Feria Nacional Potosina generó fuertes críticas por su discurso zalamero, cargado de elogios hacia el mandatario Ricardo Gallardo, por el Día de San Luis Rey en el Día de la Garnacha que le correspondió al municipio de San Luis, lo que a todas luces se interpreta como un gesto de sumisión política. Pero también con la finalidad de buscar impunidad, ya que el mismo mandatario hace poco declaró que un alto funcionario del municipio, integrante de la herencia maldita estaba siendo investigado por el fraude de la Red Metro.


Fernando Chávez Méndez es un servidor público devaluado, un personaje cuestionado, con una imagen asociada al descrédito, la soberbia y ligado a actos fuera de toda ética.