Fantasmagórico facturador recibe del Ayuntamiento de SLP 4.2 mdp en 2025

¿Cómo es posible que un proveedor reciba más de 4.2 millones de pesos del Ayuntamiento de San Luis Potosí y, aun así, no pueda ser localizado en su domicilio fiscal?
Durante 2025, Gustavo Palomino López apareció como un proveedor inusualmente favorecido por el Ayuntamiento de San Luis Potosí. Mes tras mes recibió múltiples pagos por conceptos tan diversos como alimentos para animales, papelería, lentes para cámara marca Sony, bicicletas, insecticidas, artículos de ferretería, reparación y mantenimiento de vehículos municipales, llantas e incluso equipo de cómputo.

Facturación mensual de Gustavo Palomino López durante 2025.
Sin embargo, al acudir al domicilio fiscal que aparece en facturas y contratos oficiales, ubicado en Francisco A. Castro número 102, en la colonia Manuel José Othón Infonavit, en la ciudad de San Luis Potosí, lo que encontramos no fue un negocio, sino una vivienda particular de aspecto modesto. En el lugar nos atendió una mujer que se mostró sorprendida cuando se le explicó que esa dirección estaba vinculada con un proveedor del Ayuntamiento. En un primer momento aseguró que se trataba de una casa particular y que ahí no se vendía absolutamente nada.
De forma extraña, pidió que se le repitiera varias veces el nombre del proveedor, pues dijo no identificarlo, y solicitó unos minutos. Después de más de quince minutos y tras hablar por teléfono con otra persona, cambió su versión. Entonces señaló que sí se trataba de una persona difícil de localizar, y que quizá podría encontrársele otro día por la noche, aunque sin garantizarlo.
En varios de los contratos celebrados con el Ayuntamiento aparecen como autorizantes el alcalde Enrique Galindo Ceballos, el síndico municipal Víctor Hugo Salgado y el secretario general Fernando Chávez. También resulta llamativo que la presunta firma de Gustavo Palomino López varíe de manera considerable de un contrato a otro. A ello se suma otro dato revelador: en diversos procedimientos de compra por invitación restringida a tres proveedores, compitió con otras personas o empresas que tampoco fueron localizadas en los domicilios que reportaron.

Disparidad de firmas en diversos documentos oficiales.
La cantidad facturada por este proveedor solo en 2025 es millonaria. Y frente a todos estos indicios, resulta inevitable preguntarse por qué no se revisó con rigor su situación fiscal, legal y operativa antes de entregarle recursos públicos por más de 4.2 millones de pesos.
Por eso no sorprende que la contralora municipal, Gabriela López, se haya negado a respaldar una propuesta ciudadana para revisar a fondo a los proveedores del Ayuntamiento de San Luis Potosí y construir un padrón verdaderamente confiable. Igualmente, el oficial mayor José Salvador Moreno Arellano tarde que temprano tendrá que rendir cuentas ante la justicia y la protección con la cual actualmente cuenta no será permanente.