Encuestas engañosas y sin cedibilidad

¿Cuántos millones de pesos de dinero público se están utilizando para sacar resultados de encuestas a modo? En este espacio lo hemos expuesto en muchas ocasiones, si algo dejó de ser creíble desde hace mucho tiempo son las encuestas. Como prueba, una más. Vemos como ahora el actual alcalde de San Luis Potosí. Enrique Galindo Ceballos difunde que la empresa Arias Consultores realizó una encuesta telefónica del 29 de septiembre al 1° de octubre, donde los supuestos resultados lo ponen con la preferencia electoral con un 22.7%, seguido de la senadora Ruth González con 19.5% y el recién nombrado coordinador estatal de Morena aparece en tercer lugar con apenas un 10.7%.
En contraparte, el pasado 26 de septiembre, tanto el gobierno estatal de San Luis Potosí como el partido verde, presumieron los resultados de la encuesta realizada por el periódico Reforma, donde menciona que el verde apabulla de manera brutal con un 41% de las preferencias electorales, en está aparece Morena en segundo lugar con un 25% y muy abajo aparecen el PAN con 10% y el PRI con un 8%.
¿Por qué poner en duda actualmente los resultados de las encuestas que publican los políticos? Simple, porque las empresas encuestadoras pueden influir o sesgar los resultados de una encuesta sin necesidad de alterar directamente las respuestas. Esto puede ocurrir desde el diseño de la muestra, por ejemplo, entrevistando a más personas de ciertos sectores, edades o regiones, mediante preguntas redactadas de forma que orienten una respuesta, excluyendo a determinados grupos, modificando la manera de ponderar los datos o seleccionando únicamente los resultados que favorecen una determinada narrativa. Incluso el orden de las preguntas, la fecha en que se levanta el estudio y la forma en que se presentan los porcentajes pueden cambiar la percepción pública.
Por eso, para valorar la confiabilidad de una encuesta no basta con conocer quién aparece arriba o abajo: es indispensable revisar la metodología, el tamaño y composición de la muestra, el margen de error, las preguntas aplicadas, quién financió el estudio y cómo fueron procesados los resultados.