Cuestionan concurso del Atletico San Luis ganado por empleados estatales

Usted, abonado del Atlético de San Luis, ¿se enteró del sorteo realizado por el club para ganar un viaje a Miami y presenciar el encuentro del equipo potosino contra el Inter Miami de Lionel Messi? ¿Conoció las bases, la mecánica o la forma en que fueron seleccionados los ganadores?
Las dudas aumentan porque, entre menos de 15 “afortunados”, aparecen dos funcionarios públicos cercanos entre sí: Gerardo Perdomo, contralor de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, y Eduardo de Alba, coordinador de Auditorías del Instituto de Fiscalización Superior del Estado.
Pero existe otro elemento que llama especialmente la atención: Gerardo Perdomo es esposo de Ariana García, titular de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. Es decir, entre un reducido grupo de beneficiados aparecen dos funcionarios públicos relacionados entre sí y uno de ellos, además, tiene un vínculo familiar directo con una de las funcionarias de mayor peso dentro de la administración estatal.
Las redes oficiales del Atlético de San Luis difundieron fotografías de los ganadores, donde aparecen ambos personajes. Ante esto, seguidores del club han cuestionado fuertemente en redes sociales cómo fueron seleccionados y si realmente todos los abonados tuvieron las mismas posibilidades de participar. Es decir, dudan de la legalidad y consideran que pudo existir favoritismo.
Así que las preguntas son inevitables: ¿dónde están las bases?, ¿cuántas personas participaron?, ¿cómo fueron elegidos los ganadores y quién verificó que el procedimiento fuera transparente?
También sería importante aclarar si Ariana García o alguna dependencia del Gobierno del Estado tuvo algún tipo de intervención, gestión o relación con este beneficio, debido que la administración estatal es patrocinadora del Atlético de San Luis, así como precisar quién pagó viajes, hospedaje, boletos y demás gastos. Se debe descartar por completo que pudieron ser beneficiados las personas ya mencionadas por el vínculo existente entre gobierno y club de futbol.
No existen elementos suficientes para afirmar que hubo fraude o corrupción, pero la presencia de dos funcionarios cercanos entre sí dentro de un grupo tan reducido de ganadores, sumada al vínculo matrimonial de uno de ellos con la secretaria de Finanzas, obliga a exigir explicaciones.
Si el concurso fue completamente abierto, legal y transparente, al Atlético de San Luis debería resultarle sencillo publicar las bases, el número de participantes y el mecanismo utilizado para seleccionar a los ganadores.
De momento, existe una enorme duda sobre los funcionarios públicos que extrañamente aparecen beneficiados en circunstancias poco claras, ir a fondo en el caso es una obligación, tanto para el Atlético de San Luis como para el gobierno estatal que están bajo la lupa.