Contralor de la SEGE que aceptó viaje a Miami violó la ley

José Gerardo Perdomo Quintero, contralor de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), recibió un viaje a Miami por parte del Atlético de San Luis para presenciar el encuentro del equipo potosino contra el Inter Miami de Lionel Messi, una situación que puede representar una grave violación a la Ley General de Responsabilidades Administrativas. El caso también coloca bajo cuestionamiento al club que argumentó que el gobierno de San Luis Potosí es patrocinador oficial y por eso se hizo la invitación, pero la entrega de beneficios a un servidor público puede generar responsabilidades e incluso configurar cohecho, dependiendo de las circunstancias.
Este caso se agrava aún más, porque Perdomo Quintero no es cualquier funcionario: es precisamente contralor de la SEGE, encargado de vigilar el cumplimiento de la ley y prevenir irregularidades dentro de la dependencia. Además, es esposo de Ariana García, titular de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. Por la responsabilidad que ocupa, debería ser uno de los primeros en evitar cualquier regalo, invitación o beneficio que pueda entrar en conflicto con sus obligaciones como servidor público.
La ley es clara. Los servidores públicos deben abstenerse de exigir, aceptar u obtener regalos, obsequios, dádivas o cualquier otro beneficio relacionado con sus funciones. La prohibición no depende únicamente del valor económico del regalo, sino de las circunstancias en que se entrega y de su relación con el cargo público.
Estas restricciones también alcanzan al cónyuge, familiares y otras personas vinculadas profesional, laboral o comercialmente con el funcionario. El objetivo es evitar que un servidor público pueda recibir beneficios directamente o a través de terceros aprovechando la posición que ocupa.
Cuando estas disposiciones son incumplidas, pueden existir faltas administrativas graves, cuyas sanciones incluyen suspensión, destitución, sanciones económicas e inhabilitación temporal para desempeñar empleos, cargos o comisiones dentro del servicio público, dependiendo de lo que determinen las autoridades competentes.
Además, cuando un funcionario recibe de un particular un regalo, obsequio o beneficio que no solicitó, existen obligaciones legales para informarlo a la Contraloría General.
El problema tampoco termina en quien recibe el beneficio. Si un particular promete, ofrece o entrega una dádiva a un servidor público en determinadas circunstancias como sucede con el Atlético de San Luis en este caso, también puede enfrentar responsabilidades por cohecho. De igual manera el servidor público incurrirá en cohecho en caso que acepte o pretenda aceptar cualquier tipo de obsequio.
Se espera que, en breve, se proceda con la denuncia correspondiente para que el servidor público Gerardo Perdomo y los responsables de la invitación del club Atlético de San Luis respondan por este acto que está prohibido por la ley.