Lágrimas de diputado, una fabula hecha realidad.

19.07.2017 13:31

LÁGRIMAS DE DIPUTADO, UNA FABULA HECHA REALIDAD

Por : José Gpe. González

Inevitablemente tuve que asociar la fábula de Esopo “El cocodrilo mentiroso” con lo que sucede al interior del Congreso del Estado y sus diputados. Hoy más que nunca esa frase de “lágrimas de cocodrilo” obtiene un mayor significado y aquí les detallo el porqué.

Según la fábula nos cuenta que existía un cocodrilo que por medio de mentiras y engaños lograba sin hacer mucho esfuerzo atrapar inocentes víctimas, las cuales devoraba gracias a que se acercaban a él después de verlo emitir lamentos y lágrimas conmovedoras.

Obviamente había dos águilas que desde la cima de un árbol observaban los trucos de este perversos cocodrilo y conversaban siempre de todo lo que ocurría a su alrededor.

Es así que una tarde estas aves vieron como unos patitos inocentes se acercaban al cocodrilo para brindarle ayuda al verlo llorar.
- Pobres patitos incautos que van a ayudar a este cocodrilo mentiroso sin saber sus verdaderas intenciones y que acabarán como comida del malvado cocodrilo. Una vez más el cocodrilo se ha valido de sus tretas para devorarlos sin piedad. Dijeron las águilas entre sí.

Y sucedió lo previsto los patitos cayeron en la trampa del cocodrilo y al momento de acercarse para preguntarle porque lloraba, el cocodrilo los devoró uno tras otro.

Pero lo que no contaba el cocodrilo es que una de las águilas se escondió y cuando el cocodrilo intentó devorar a los patitos, está le colocó un palo en el hocico, dejándolo con la boca abierta, pudiendo de esta manera ayudar que los demás patitos pudieran escaparan del interior del reptil.

Esta fábula nos enseña que antes de realizar alguna buena acción debemos saber a quién vamos a brindar nuestra ayuda. Muchas personas malas estafan y se aprovechan de las personas de buen corazón que quieren ayudarles. Seamos precavidos con las personas que no conocemos para evitar que nos sorprendan aparentando una necesidad. Lágrimas de cocodrilo, se burlan con sigilo y más cuando se trata de diputados.

Algo parecido sucede con el Congreso del Estado donde hemos visto como los diputados para conseguir sus objetivos recurren a todos los métodos histriónicos. Quince de los veintisiete lo hicieron en campaña cuando pedían el voto y dejaban derramar una lágrima para conmover a sus incautos electores, el otro grupo plurinominal lo ha hecho ya en funciones, pero los une el mismo objetivo.

Actualmente se vive un nuevo episodio en el Congreso Estatal después de destaparse el escándalo de corrupción y una reacción de la sociedad civil que irritada y harta de tantas mentiras, corrupción y engaños de los cocodrilos del congreso los encararon y hasta corretearon en días pasados tanto en Ciudad Valles como en la capital. Acorralados por la ciudadanía, recurrieron a su técnica tan sofisticada para calmar las aguas, dejaron salir de sus preocupados ojos una lágrima que logró conmover a más de uno, trataron de engañar a la sociedad firmando un documento con claras exigencias que hasta el momento ninguna han cumplido a cabalidad, han aprovechado estratégicamente el momento para alargar el tema de la eliminación del fuero, de sacar la convocatoria para un nuevo auditor que no esté contaminado por la corrupción, le han dado la total facultad al mandatario estatal Juan Manuel Carreras la libertad para nombrar al nuevo fiscal.

Inocentes aquellos que crean en las lágrimas de un reptil, pobres de aquellos que confíen en un diputado de esta legislatura por el solo hecho de mostrar una cara afligida y con los ojos rojos de tanto llorar ante los reclamos de la ciudadanía que bien sabemos, son solo lágrimas de cocodrilo.